9 Beneficios del cordero para incluirla en tu dieta

9 Beneficios del cordero para incluirla en tu dieta

El cordero es una de las carnes estrella de la Navidad y de las grandes reuniones familiares, pero muchas veces nos olvidamos del ella el resto del año. El cordero no debería ser un plato solamente para ocasiones especiales. Su elevado contenido nutricional y su fácil digestión la convierten en un alimento muy versátil que debe ser incluido en nuestra dieta habitual. Hoy, en Enmerjosa te explicamos algunos de los muchos beneficios de la carne de cordero.

Se digiere con facilidad

Con frecuencia asociamos el cordero con las grandes comilonas, lo que hace que nos parezca pesada. Sin embargo, debes saber que el cordero presenta un alto índice de digeribilidad, lo que quiere decir que requiere de menos esfuerzo digestivo y metabólico para digerirse. Su alto contenido en treonina facilita el metabolismo de las grasas y, en consecuencia, su digestión.

Proteínas de alto valor biológico

La carne de cordero es rica en proteínas de alto valor biológico. Estas proteínas incluyen todos los aminoácidos esenciales y hay que tener en cuenta que no solamente es suficiente con que un alimento contenga proteínas, sino que deben ser de alto valor biológico para asegurar un adecuado aporte de aminoácidos.

En promedio, la carne de cordero contiene entre 16 y 29 gramos de proteína por cada 100 gramos, en función del tipo de corte. Además, esta carne destaca por su elevada biodisponibilidad. Esto significa que sus nutrientes son absorbidos eficazmente por el cuerpo y pueden ser aprovechados con mayor rapidez.

Ayuda al sistema inmunológico

La alimentación es esencial para potenciar y "entrenar" nuestro sistema inmunológico. Además de la vitamina C y D, debemos consumir alimentos con Zinc, mineral que ayuda a combatir las afecciones del sistema respiratorio. Y no solamente se encuentra en los quesos, sino también en el huevo, los copos de avena y el cordero. Además, esta carne incluye también lisina, que facilita la creación de anticuerpos.

Contribuye a la reparación de tejidos

La presencia de leucina, valina e isoleucina en la carne de cordero proporciona a nuestro organismo aminoácidos que no puede generar por sí solo sin ser ingeridos. Los tres intervienen en el control y la reparación tisular y muscular, y favorecen la cicatrización en los tejidos de los pacientes que acaban de salir de una operación. Además, está también indicada para pacientes que pasan largos periodos de convalecencia porque reduce la pérdida de masa muscular y ayuda a la presión arterial y al sistema nervioso.

Alto contenido de hierro y ácido fólico

El ácido fólico es muy importante para prevenir los defectos del tubo neural en los recién nacidos. Esto hace que el consumo de este tipo de carne sea muy recomendable durante la gestación. Pero además es rica en hierro y contiene altas cantidades de vitaminas B2, B6 y B12, así como isoleucina, que aumenta los glóbulo rojos y ayuda a prevenir la anemia.

Beneficiosa durante la menopausia

La carne de cordero se recomienda para personas con problemas de osteoporosis debido a su alto contenido de fósforo, selenio, calcio y zinc. Además, incrementa la densidad mineral ósea y ayuda durante la etapa de la menopausia. Se recomiendan los cortes menos grasos para mantener un buen estado nutricional durante esta fase de la vida de la mujer.

Ideal para adelgazar y hacer deporte

Sus proteínas de alto valor biológico y sus aminoácidos la hacen ideal para deportistas, ya que favorece la síntesis de proteínas musculares. Además, su elevado contenido en vitaminas B6 favorece el metabolismo del glucógeno y de los hidratos de carbono, lo que le confiere un papel esencial en la actividad física aeróbica. Pero además, los aminoácidos ayudan a evitar la pérdida de masa muscular, que suele aparecer cuando nos hacemos mayores, y a reducir el deterioro del tejido muscular.

Por otro lado, destacar que también es perfecta para incluir en dietas de adelgazamiento, ya que solamente contiene 220-230 calorías por cada 100 gramos. Esto significa que su aporte calórico es moderado.

Favorece el sueño y el estado de ánimo

El cordero contiene triptófano, un aminoácido que el cuerpo convierte en serotonina, la conocida como "hormona de la felicidad", que permite que el cerebro se relaje, se libere del estrés y podamos conciliar el sueño. Pero además, el triptófamo contribuye a la fabricación de melatonina, la hormona que se ocupa de los ciclos del sueño.

Previene la diabetes

La cantidad de leucina e isoleucina de la carne de cordero contribuye a controla la glucemia y a prevenir la diabetes. La leucina ayuda a metabolizar la insulina. Por eso, es tan importante en la prevención de la diabetes tipo II.

 

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