Alternativas saludables para las comidas de Navidad

Alternativas saludables para las comidas de Navidad

Cada año cuando llegan estas fiestas, solemos ponernos las botas con comidas que después terminan pasándonos factura y que nos obligan a ponernos a dieta en enero para perder esos kilos de más que hemos ido cogiendo. Pero, ¿quién dijo que las navidades tenían que ser calóricas?

Hoy, en Enmerjosa queremos demostrarte que las fiestas pueden disfrutarse de la misma manera sin tener que recurrir a recetas altamente calóricas. Y, por eso, te traemos algunas alternativas saludables para las comidas de Navidad. Estamos seguros de que tus invitados se terminarán sorprendiendo.

Aperitivos

Aunque muchas personas creen que la mayor parte de las calorías de estas comidas se concentran en los platos principales, lo cierto es que normalmente el premio gordo se lo llevan los aperitivos y los postres. Afortunadamente, son muchas las opciones que la gastronomía navideña nos brinda para degustar los mejores productos para ir abriendo boca sin tener que excedernos con las calorías. La mejor forma de disfrutar de unos aperitivos riquísimos sin sentirnos culpables al día siguientes es reducir la cantidad y evitar los alimentos más grasos.

Por lo general, solemos excedernos en las cantidades a la hora de preparar este tipo de comidas y sobra demasiado o terminamos comiendo por gula. Pero además, muchas veces acabamos poniendo en la mesa alimentos altamente calóricos.

Esta Navidad apuesta por el marisco, una degustación de ensaladas, salmón ahumado, frutos secos, boquerones, anchoas y embutidos magros como el jamón serrano o el lomo embuchado.

Primer plato

Lo ideal sería poner un único plato principal, pero si estás decidido a poner un primero y un segundo en tu menú navideño, te recomendamos que el primero sea una spa, un caldo o una crema. Este tipo de platos son ideales para combatir el frío en estas fechas y normalmente tienen muy pocas calorías, sobre todo si se preparan con verdura o pescado. Una buena idea es, por ejemplo, una sopa de calabaza o una crema de verduras.

Para el segundo plato, normalmente se suele elegir un plato de carne al horno, como cochinillo, cabrito, pato o pularda. ¿Por qué no sorprendes este año a tus invitados con algo distinto? Un buen pescado como el besugo, la merluza, la dorada, la lubina o el rape pueden competir en igualdad de condiciones con la carne o incluso superarla cuando se elige una buena receta. Pero si eres incapaz de renunciar a la carne, apuesta al menos por cortes magros como el pavo y el pollo.

El horno es uno de los mejores métodos de cocción para preparar tanto el pescado como la carne, ya que los alimentos se hacen en su propio jugo, sin que sea necesario añadir más calorías con el aceite. Además, si comenzamos la cocción a fuego fuerte, el alimento e sellará con una costra superficial que retendrá el agua y conservará todos los minerales y la vitaminas, consiguiendo que la carne quede mucho más sabrosa y jugosa.

Y de guarnición, la mejor opción es preparar alunas verduras, como espárragos, cardo o alcachofas. En cuanto a la salsa, podemos sustituir ingredientes como la nata o la mantequilla por leche evaporada. De esta forma, lograremos la misma consistencia porque es igual de cremosa, pero evitando la grasa. Pero si lo prefieres, puedes aliñarlas con un poco de aceite de oliva, limón, vinagre, una vinagreta o salsa de soja.

Postre

¿Se puede preparar un postre saludable para la comida de Navidad? Claro que sí. Puedes decantarte por una macedonia de frutas, por ejemplo. Deja las peladillas, los turrones, las frutas escarchadas, los mazapanes, los bombones y los demás dulces típicos de estas fechas para el café al final. Y si puedes intenta comprarlos en su versión "sin azúcar" o "con fructosa".

Eso sí, mira muy bien la etiqueta antes de comprarlos, ya que algunas veces tienen el mismo aporte calórico que las versiones con azúcar, pues se aumenta la cantidad de grasa para suplir la falta de azúcar. En cualquier caso, el secreto está en convertirlos en pequeños caprichos navideños y no en el postre ni en algo de todos los días.

Brindis

Por supuesto, no hay ninguna bebida más saludable que el agua, pero en las comidas de Navidad, los brindis son algo habitual, ya que son la mejor forma de expresar nuestros mejores deseos para el nuevo año que comienza. Los vinos no suelen faltar durante la comida, ni el champán o el cava para terminar la velada. Si no quieres excederte con el alcohol, lo mejor es optar por cerveza sin alcohol o por la sidra. Además, si tienes que coger el coche, es muy importante que hagas un consumo responsable.

 

Todos los comentarios

    Deja un comentario