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Carne de cordero: formas de cocinarla

Carne de cordero: formas de cocinarla

La carne de cordero es una de las carnes más sabrosas y más nutritivas que existen. Los minerales, grasas y proteínas que contiene la convierten en un alimento fundamental dentro de una dieta sana y equilibrada. Lo que sumado a su inconfundible sabor hace que sea una de las carnes preferidas para preparar en ocasiones especiales, tanto para acompañar guisos como para ser plato principal. No obstante, debes saber que el cordero tiene muchas partes distintas, cada una de ellas con sus propiedades y que además, su carne varía en función de la edad.

Desde su nacimiento y hasta que cumple el mes y medio el cordero es conocido como lechal, presentando un color rosa pálido, casi blanco y con muy poca grasa, pues en esta etapa solamente se alimenta de la leche materna. Hasta los 4 meses se denomina ternasco y hasta el año cordero pascual. En esta etapa su carne es rosa oscuro y su grasa tiene color marfil. En cambio, cuando va creciendo se denomina carnero y su carne es de color rojo brillante y se encuentra rodeada por una fina capa de grasa blanca.

Carne de cordero: formas de cocinarla

Beneficios de la carne de cordero

El cordero posee un valor calórico medio, oscilando entre las 225 y las 375 calorías por cada 100 gramos. Depende mucho de la parte del animal que se elija. Por ejemplo, la papada y el cuello son más grasas que las costilla o la pierna. Tiene más proteínas que la carne de cerdo, siendo la más rica en proteínas la parte de las chuletas. Además, su contenido en grasas es muy bajo y, al contrario que en otros animales, esta grasa es una magnífica fuente de energía y es liposoluble. Además, es rica en vitaminas B, piridoxina y tiamina, imprescindibles para la producción de glóbulos rojos y el buen funcionamiento de nuestro sistema nervioso.

Por otro lado, debes saber que cuenta con un alto contenido de minerales como el hierro de fácil absorción que contribuye a la creación de glóbulos rojos, selenio que posee propiedades antioxidantes, y zinc, muy importante para la retina del ojo y para el sistema inmunológico.

¿Cómo cocinar la carne de cordero?

La carne de cordero es muy versátil, ya que puede prepararse de muchas formas distintas: asada al horno, frita, empanada, guisada, rellena, asada a la cazuela o a la parrilla.

Asado al horno

Se sazona con agua y sal y se mete en el horno dentro de una fuente de barro, regando el fondo con agua y sal. El horno debe estar a unos 150 grados y la acrne debe regarse con su propio jugo cada 15 minutos. Después de media hora se da la vuelta. Se saca y se echa manteca fundida encima y se vuelve a meter en el horno 45 minutos. Se sube la temperatura hasta los 250 grados y cuando esté dorado se saca.

Asado en cazuela

Se dora la carne junto con un diente de ajo y se añaden las hortalizas que queramos. Lo bañamos con vino y cerramos loa cazuela para que el vapor del vino y el jugo de las hortalizas mantengan cierta humedad. Una vez que esté lista, se riega con sus propio jugo y se corta en lonchas. Podemos triturar o colar la salsa para que quede más fina.

Guisado

Troceamos la carne, la salpimentamos y la doramos en aceite. Se añade cebolla, puerro, ajo, zanahoria y todas aquellas horatlizas que queramos. Una vez que estén rehogadas, añadimos un vasod e caldo o de vino blanco. Dejamos cocer lentamente y vamos añadiendo caldo si es necesario. Una vez que la carne esté tierna, se saca y se sirve con patatas.

Empanado

Para el empanado lo que suelen usarse son las chuletas. La carne se sazona y se empana. Después se echan a la sartén, que deberá tener aceite suficiente para cubrir la carne.

Relleno

El relleno es una técnica muy común que puede utilizarse con muchos tipos de carne. Se deshuesa sin cortar la carne y en el hueco que queda se introducen las setas, el jamón picado, los pimientos y las mollejas. Cosemos la apertura para que no se salga nada durante el proceso de asado. Una vez listo, solamente hay que quitar el hilo para poder cortarlo.

A la parrilla

Pintamos la carne con aceite y sazonamos. Cuando la parrilla esté lista, colocamos la pieza de carne y cubrimos la parte de arriba con sal gorda. Pasados unos minutos, quitamos toda la sal y le damos la vuelta. Cubrimos la parte de arriba con sal. Por lo general, para medio kilo de carne es necesario dejar al fuego unos 10 minutos, pero depende de lo hecha que nos guste. Si la pieza es muy grande, es importante que el fuego no sea muy intenso para que no se queme.

Frito

Calentamos en una sartén un dedo de aceite. Doramos la carne y la salpimentamos por ambas partes. Lo sacamos con una espumadera y escurrimos la grasa.

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