Cómo elegir, preparar, cocinar y servir el pollo

Cómo elegir, preparar, cocinar y servir el pollo

Si buscas una opción deliciosa y saludable para tu próxima comida, no busques más, la respuesta es el pollo. El pollo es una proteína versátil que puede cocinarse de diversas maneras, lo que lo convierte en una opción perfecta para cualquier ocasión. Pero, ¿cómo elegir el pollo adecuado para tu comida? Y una vez seleccionado el pollo, ¿cómo se puede preparar para cocinarlo? El pollo se puede preparar de tantas maneras, que podrías hacer un nuevo plato de pollo cada día durante un año sin repetir.

Hoy en Enmerjosa te contamos todo lo que necesitas saber para elegir, preparar, cocinar y servir el mejor pollo.

Elegir el pollo

Los pollos varían de tamaño de un país a otro y de una región a otra dentro de los países. Hay muchas razas con características diferentes, pero los grandes procesadores prefieren las aves de carne de crecimiento rápido.

Puedes comprar un pollo entero, limpio y deshuesado, partido por la mitad, en cuartos, cortado en varias piezas, en filetes individuales, pechugas, muslos o alas.

Preparar el pollo

Pollo entero

Cocinar un ave entera es muy sencillo: precalentar el horno, meter el ave durante el tiempo necesario y ya está. Pero a eso le falta un poco de gracia, ¿no? Puedes asar un pollo en el horno de forma convencional, o puedes cocinarlo en un asador. También está la última moda, el pollo entero en la freidora de aire.

Partir un pollo en trozos

Si compras un pollo entero y ves que no lo necesitas todo, puedes dividirlo en trozos más fácilmente utilizables. Primero corta entre la pata y la carcasa de cada lado. Rompe el hueso trasero y separa las mitades delantera y trasera del pollo. Coloca la hoja del cuchillo en un lado de la espina dorsal y con la palma de la mano presiona para romper el hueso. Haz lo mismo en el otro lado. Ahora tienes dos patas sin la espina dorsal.

Separa cada muslo de la pata por la articulación. Retira el exceso de grasa y piel de los muslos. Retira las puntas de las alas de cada lado. Retira cada ala por la articulación. Puedes retirar la pechuga del muslo. Recorta el exceso de grasa y de piel, y si quedan vísceras dentro de la cavidad corporal, sácalas.

Corta a ambos lados de la espina dorsal. Coloca el pollo con la pechuga hacia abajo y divide el esternón. En este punto, puedes cortar las pechugas de pollo en dos y tendrás 10 trozos de pollo.

Los trozos se pueden freír, hornear, asar o guisar.

Cocinar y servir el pollo

Asar un pollo

Esta receta utiliza ingredientes sencillos que probablemente ya tengas en tu cocina. Si no los tienes, puedes encontrarlos fácilmente y a bajo precio en tu tienda local. Con el zumo de un limón, aceite de oliva, tomillo, varios dientes de ajo y sal y pimienta y un horno, te convertirás en un maestro del asado de pollos desde el primer momento en que hagas esta receta. Con la sencilla mezcla de sabores adecuada y este método fácil, siempre obtendrás un pollo de calidad de restaurante con una limpieza mínima al final.

Pollo a la brasa

Esta es una forma estupenda de cocinar un pollo completo cuando tienes poco tiempo. Se parte la espina dorsal del ave y se aplana la carcasa hacia abajo y se cocinará en la mitad de tiempo que un ave entera. Como este pollo a la brasa requiere menos tiempo en el horno, se obtiene un ave muy jugosa. Incluso la pechuga no estará seca, y a nadie le gusta una pechuga seca.

Pechuga de pollo deshuesada

Este es, con mucho, el corte de pollo más popular. Sin hueso, sin piel, sólo carne blanca pura. Se puede freír o asar, cortar en rodajas para salteados o para rebozarlas y cortar en dados para platos de curry o agridulces. Los filetes de pollo son súper populares y hay miles de recetas disponibles. Horneados o fritos, podemos utilizar los filetes de pollo para los bocadillos.

Piernas y muslos de pollo

Algunas personas prefieren la carne de las patas y los muslos, pues dicen que la carne oscura tiene un sabor más profundo y es mucho más húmeda que la de la pechuga. Los muslos y contramuslos de pollo son estupendos en guisos y estofados. La cocina oriental utiliza preferentemente las patas de pollo, pero es España también tenemos ricas recetas, como las patitas en salsa de callos o de tomate.

Muslos de pollo en la freidora de aire

Esto es muy sencillo de hacer. La freidora de aire es uno de esos grandes inventos que harán que tus muslos de pollo sepan como si estuvieran fritos, pero sin las calorías añadidas del aceite de una freidora común, y sin que te salpique la grasa caliente. Además, es una forma muy rápida de cocinar carne para la cena con menos desorden. Para una cena abundante, acompaña el pollo con una guarnición haciendo un puré de patatas cremoso, brócoli asado o una saludable ensalada.

Pollo desmenuzado

Otra manera de cocinar el pollo, es desmenuzándolo. Puedes aprovechar los restos del pollo que te haya sobrado de otra comida, o desmenuzarlo crudo y luego cocinarlo. Prueba el pollo desmenuzado con apio, la tierna pechuga de pollo contrasta con la textura crujiente del apio, y unos pimientos rojos añaden color y sabor. Por cierto, algunos beneficios del apio incluyen altas cantidades de vitamina C para promover un sistema inmunitario sano, puede reducir la presión arterial y el colesterol.

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