¿Cómo organizar una barbacoa baja en calorías para no engordar?

¿Cómo organizar una barbacoa baja en calorías para no engordar?

Cuando imaginamos una barbacoa de verano, cuesta pensar en una parrilla que no cuente con alimentos de alto contenido calórico, como el chorizo, la morcilla o la panceta. La cuestión es que las barbacoas no tienen por qué estar reñidas con una alimentación saludable. Y que una barbacoa sea sana tampoco quiere decir que de pronto tengamos que hacernos vegetarianos. Existen numerosas carnes magras que resultan muy saludables y que nos permitirán organizar una barbacoa baja en calorías para no engordar.

Además, tampoco tenemos por qué impregnar la carne de salsas llenas de aceites, sino que podemos apostar por salsas caseras elaboradas con productos naturales. Y, por supuesto, evitar aquellos aperitivos vacíos nutrientes que lo único que hacen es aportarnos una dosis extra de calorías que no necesitamos. Hoy, en Enmerjosa, te damos algunos consejos para disfrutar de una barbacoa más saludable para que no tengas que sentirte culpable y puedas disfrutar de uno de los mayores placeres gastronómicos del verano. Con estos trucos, puedes estar seguro de que no engordarás ni un gramo.

 

Aperitivos saludables

En lugar de poner patatas fritas, las golosinas y otros alimentos altos en calorías, puedes elaborar una deliciosa ensalada, poner cuencos con frutos secos crudos o algunos encurtidos, como pepinillos en vinagre.

Comprar carnes magras

El pavo y el pollo son dos buenas opciones de carne magra para una barbacoa. Ya sean los muslos o la pechuga. Por ejemplo, podemos elaborar unas brochetas intercalando pollo y verdura para crear una mezcla de sabores y colorido que resulte muy apetecible. Pero también podemos usar este tipo de carne para elaborar salchichas y hamburguesas caseras mucho más saludables. Un poco de salsa de yogurt o a base de pepino serán el complemento perfecto para darles un plus de sabor.

Un toque verde en tu barbacoa

Cuando son cocinadas a la barbacoa, las verduras poseen un alto poder nutritivo. Algunas de las mejores opciones con el calabacín, las berenjenas, el pimiento, los espárragos verdes y el tomate. Puedes trocear todas las piezas para hacerlas salteadas, cortarlas en rodajas o ponerlas en las brochetas, como decíamos antes. Las verduras son una importante fuente de Vitamina A y carotenoides, esenciales para mejorar el estado de nuestra piel y nuestras mucosas. Pero además, tienen un alto contenido en fibra, por lo que ayudan a regular nuestra flora intestinal.

Incluir un poco de pescado

Aunque España es un país con mucha costa y mucho pescado, lo cierto es que no solemos relacionar las barbacoas con los productos del mar. En este sentido, las sardinas a la brasa son una deliciosa opción. El pescado azul, y especialmente las sardinas, poseen un alto contenido en omega 3, lo que resulta muy beneficioso para nuestro sistema cardiovascular, y el responsable de que el pescado sea mucho más jugoso cuando lo hacemos a la parrilla.

Controla las cantidades

Aunque tu barbacoa sea a base de carnes magras, pescado y verduras, recuerda medir bien las cantidades. Esto no quiere decir que tengas que pasar hambre pero sí que evites comer por comer, algo que ocurre con demasiada frecuencia en las barbacoas.

Agua o vino

La única bebida que no contiene calorías es el agua, por lo que es la bebida ideal para las barbacoas. Pero además, nos mantiene hidratados, lo cual es muy importante cuando estamos al sol, ayuda a hacer la digestión y permite saborear los alimentos en todo su esplendor. Por supuesto, las bebidas azucaradas no forman parte de una barbacoa baja en calorías, ya que además de ser muy calóricas, dificultan el procesamiento de los alimentos. Y lo mismo con el alcohol. Es cierto que por beber un vasito de vino no pasa nada, ya que en cantidades moderadas ayuda a mantener los niveles adecuados de colesterol en sangre, pero recuerda que no se debe abusar.

Fruta como postre

Para terminar la barbacoa, en lugar de preparar un bizcocho o una tarta llena de azúcar, puedes preparar una macedonia fresquita de frutas. A ser posible con la piel, ya que de esta forma aprovechamos más su alto contenido en fibra. Puedes prepararla en rodajas, pero también en zumo. En el caso de que te decantes por el zumo, recuerda no colar la pulpa, ya que es rica en fibra y aporta sensación de saciedad por mucho más tiempo.

No obstante, también puedes servir el zumo como granizado o servir una horchata, elaborada a base de chufa, que destaca por su alto contenido en vitamina B9, fundamental para nuestro metabolismo energético, favorece el buen funcionamiento del sistema inmunitario y reduce la fatiga y el cansancio. Además, debes saber también que la chufa es rica en potasio, que ayuda a regular la tensión arterial, y en fósforo, esencial para el mantenimiento de nuestros huesos.

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