¿Cómo preparar el filete empanado perfecto? Errores a evitar

¿Cómo preparar el filete empanado perfecto? Errores a evitar

¿Cuántas veces has preparado un filete empanado en casa y el resultado no ha sido el esperado? Aunque pueda parecer una receta sencilla, hacer un filete empanado no es tan sencillo como coger un trozo de carne y empanarla en harina, huevo y pan rallado.

Seguramente tus padres o abuelos te hayan dado algunas nociones de cocina desde pequeño, pero no siempre logramos que las cosas nos queden todo lo buenas que podrían estar. Por eso, hoy te traemos algunos consejos sobre cómo preparar el filete empanado perfecto y que puedas darte un capricho como Dios manda cada vez que te apetezca.

Las claves para preparar un filete empanado perfecto

Lo primero que necesitas es un trozo de ternera blanca. Lo ideal es que pese al menos 200 gramos, ya que esto nos permitirá trabajarla de una manera mucho más sencilla. Además, es recomendable que sea un corte limpio, para lo cual, tendrás que golpearlo con un martillo de madera, de modo que quede lo más ancho y fino que sea posible. Si no tienes un martillo de madera, no te preocupes, seguro que encuentras algo en tu cocina con lo que puedes golpearlo, por ejemplo, una cacerola pequeña.

En cualquier caso, no olvides poner papel de horno debajo y hacerlo de manera suave para evitar que la carne sufra más de lo necesario. Una vez que veas que tiene la estructura que queremos, solamente hay que rematarlo con un rodillo.

Cómo freír un filete empanado

Cuando el filete de ternera tenga la forma que queremos, lo meteremos en la nevera y lo dejaremos reposar una hora. Es importante que no esté más tiempo. De lo contrario, lo único que conseguiremos es que la carne se oxide y que entre agua y eso es justo lo que no queremos. Si no vas a cocinarlo en ese momento, es mejor que lo metas en el congelador. De hecho, el agua es el peor enemigo a la hora de elaborar un filete empanado.

Cuando haya transcurrido una hora, llega el momento de sazonar la carne. Lo único que tienes que hacer es sacarla del frigorífico y pasarla por el típico proceso de harina, huevo y pan rallado. Lo primero es adobar la carne. Introdúcela en un recipiente con sal, pimienta negra molida, curry y ajo picado. Bate un huevo y añádelo también. Deja macerar el frigorífico durante dos horas o toda la noche si quieres que quede más sabroso. Después, reboza la carne en pan rallado y copos de avena.

Una vez que tengas las carne preparada, lo que queda es freírla. Lo ideal es usar una mezcla de aceite de girasol con mantequilla, la combinación perfecta para obtener el mejor resultado según el afamado chef Dani García. Para evitar que entre agua dentro del filete, es necesario trabajar primero la mantequilla y quedarnos únicamente con la parte más líquida. Los restos que no nos interesan, quedarán en el fondo.

El secreto para freír bien la carne es poner el fuego al máximo, a ser posible alcanzando los 170 grados centígrados. De esta manera, una vez que esté hecho, en sólo cuarenta segundos podamos disfrutar de nuestro filete empanado. Durante el proceso de cocción, no es necesario darle la vuelta al filete, solamente jugar con la sartén o la cazuela en la que lo estemos friendo para que quede igual de compacto por todas partes.

Si queremos hacer la receta más saludable, podemos preparar los filetes al horno. Prepara la bandeja del horno con papel vegetal. De este modo mancharás menos y evitarás que la carne se adhiera. Coloca los filetes en la bandeja ya rebozados y añade un chorrito de aceite de oliva. Hornea a 200 grados a media altura alrededor de 10 minutos por arriba y por abajo y 5 minutos más solamente con el grill para que se doren.

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