¿Cuál es el mejor combustible para las barbacoas de este verano?

¿Cuál es el mejor combustible para las barbacoas de este verano?

Llega el verano y a todos nos apetece encender la barbacoa y disfrutar de una buena comilona. Y aunque sabes que la mejor carne la encontrarás en Enmerjosa, en forma de cómodos packs para barbacoa, en el mundo de la barbacoa hay diferentes tipos de combustible o fuentes de energía para alimentar una parrilla.

Hemos preparado una guía detallada sobre los tipos de combustible para barbacoas, para que descubras cuál es el más adecuado para ti.

 

Troncos de madera

Los que quieran aventurarse a cocinar con fuego de leña, deben saber que es más difícil cocinar con madera dura que con carbón. Esto se debe a que la madera es más densa. Si el suministro de oxígeno se reduce demasiado, el aire tendrá más dificultades para encender el fuego.

La principal ventaja es, por supuesto, el increíble sabor, pero si eres primerizo en esto de las barbacoas, es mejor que empieces por el carbón como combustible, antes de pasar a cocinar con fuego de leña.

Te recomendamos que enciendas el fuego de leña fuera de la barbacoa. Cuando consigas brasas ardientes, podrás transferirlas a tu parrilla, ya que son mucho más fáciles de controlar para cocinar de forma uniforme. Otra ventaja de la cocción con leña es que puede alcanzar temperaturas MUY altas.

La principal desventaja es que puede crear fuego de retorno. La madera dura es el combustible ideal para cocinar al estilo del horno en la barbacoa, como hornear tartas, pizzas y pasteles. También es excelente para cocinar todo tipo de carne, pero asar a la parrilla con fuego de leña puede ser un poco difícil de dominar.

Por último, no utilices nunca madera blanda como el pino, porque la resina natural presente en la madera de coníferas da a los alimentos un sabor desagradable. Además, utiliza solo barbacoas diseñadas para quemar madera, ya que algunas barbacoas de carbón pueden no ser tan resistentes para estas temperaturas.

 

Trozos carbón y briquetas

Uno de los combustibles favoritos de todos para la barbacoa es el carbón, y cualquier guía de combustible para barbacoas debe incluir este clásico de la parrilla. Y si todavía no es el tuyo, sigue leyendo para entender por qué. Sí, se tarda un poco más en cocinar con carbón que con propano; y sí, requiere más mantenimiento. Pero el resultado final merece mucho la pena.

El carbón vegetal es el resultado de un sencillo proceso que llamamos carbonización. El objetivo principal de la cocción con carbón vegetal es reducir la masa del carbón calentándolo con muy poco aire, para que no se incendie. Este alto nivel de control del carbón vegetal te permite ajustar rápidamente la temperatura de cocción.

Es tan fácil cocinar con carbón vegetal que, de hecho, puedes cocinar sobre carbón encendido que se pone directamente en el suelo, con o sin parrilla. También puedes cocinar directamente sobre carbones encendidos si lo deseas. Y puedes cocinar cualquier cosa en los terrones de carbón: pasteles, galletas, hamburguesas, pollo, cerdo, ternera, mazorcas de maíz, bacon y mucho más.

Puedes asar, dorar o cocinar a fuego lento cualquier tipo de carne. En definitiva, el carbón vegetal es realmente el tipo de combustible más versátil.

 

Gas (propano o gas natural)

La parrilla de gas es casi tan versátil como una barbacoa de carbón. Sin embargo, a diferencia de la cocina de carbón y madera, el gas no añadirá ningún sabor a tu comida.

Es posible poner un recipiente lleno de líquido (como cerveza o zumo) dentro de tu parrilla de gas para añadir algo de sabor, pero esto añadirá sobre todo humedad. Aun así, ayudará a que tus carnes asadas sean más sabrosas, ya que las llamas de gas tienden a secar el aire y los alimentos dentro de tu barbacoa.

También puedes utilizar recipientes metálicos llenos de astillas de madera para dar un sabor ahumado a tu comida.

Las principales ventajas de las barbacoas de gas es que son muy fáciles de encender y necesitan poco mantenimiento. Duran mucho tiempo y, en general, tienen una buena potencia de asado. La parrilla de gas, dada su rapidez, también puede utilizarse como parrilla adicional para cocinar una guarnición de verduras mientras cocinas la carne a fuego lento en otra parrilla.

Y por último, no olvidemos que en un invierno frío y duro, las barbacoas de gas son rápidas y fáciles de poner en marcha.

 

Pellets de madera

Los pellets de madera son un tipo de combustible para barbacoas compuesto por serrín prensado sin ningún aditivo. Pueden utilizarse para alimentar parrillas diseñadas exclusivamente para este fin.

La principal ventaja de este combustible es la sencillez de su uso. Sólo tenemos que llenar la tolva de pellets del ahumador, enchufarlo a una toma de corriente y seleccionar la temperatura de cocción. Luego dejamos que la parrilla/ahumador haga su trabajo.

Hay disponibles muchos tipos de pellets de diferentes sabores de madera. El único problema de este tipo de ahumador es que solo puede alcanzar temperaturas de entre 70 °C y 200 °C. Por tanto, no lo recomendamos para asar.

Eléctrico

Las parrillas eléctricas son más adecuadas para las personas que tienen poco espacio o tiempo para asar. Sin embargo, dada la falta de interés de los aficionados a la parrilla, hay muy pocos modelos disponibles en el mercado.

La ventaja evidente de una barbacoa eléctrica, si la comparamos con un horno eléctrico, es la posibilidad de asar. Casi todas las barbacoas eléctricas vienen con una parrilla y una cuba de hierro fundido. Esto les permite contrarrestar su falta de potencia. Lo hacen acumulando mucho calor para conseguir una mejor caramelización.

 

Para saber qué tipo de combustible es mejor para ti, evalúa cuánto vas a asar. Y lo que es más importante, piensa en lo que te gusta cocinar en tu barbacoa. Esperamos que nuestra guía de combustibles para barbacoas te haya dado suficiente información para hacer la elección correcta.

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