¿Es mala la carne picada envasada de supermercado?

¿Es mala la carne picada envasada de supermercado?

La carne picada es uno de los productos que más usamos en nuestra gastronomía, siendo utilizada para elaborar un sinfín de recetas. Sin embargo, con las prisas, es normal que muchas veces terminemos comprándola en el supermercado en bandejas envasadas. La OCU recomienda encarecidamente que intentemos no comprar carne picada envasada de supermercado lo menos posible y que lo hagamos mejor en la carnicería, de manera que podamos ver claramente cuál es la pieza que el carnicero elige para picar la carne y el proceso que sigue para darnos el producto. De esta forma, sabremos que la carne es de calidad y que no lleva más aditivos de los esperados, lo que obviamente resulta muy perjudicial para nuestra salud.

Según un estudio publicado recientemente por la OCU, la carne picada de ternera no puede llevar estas sustancias, pero sí pueden incluirse dentro de los preparados de carne picada, como las hamburguesas ya preparadas, siendo las sustancias más habituales las verduras, los cereales y los aglutinantes. Para que puedas hacerte una idea, en la mayor parte de los productos de carne picada envasados de supermercado, que ya de por sí son de peor calidad que los de la carnicería, llevan un alto contenido de otras sustancias que no son carne picada.

¿Qué lleva la carne picada envasada de supermercado?

Según dicho estudio, los elementos que podemos encontrar al analizar distintas bandejas de carne picada envasada de varias cadenas de supermercados son los siguientes. Después de saberlo, seguro que quedas completamente convencido de por qué es mejor comprar la carne picada en la carnicería.

Partes del animal que no debería picarse

Uno de los principales hallazgos de este análisis ha sido que la carne picada envasada presenta una proporción poco adecuada de proteína y colágeno. La presencia de colágeno está relacionada con el hecho de que se piquen algunas partes del animal que no deberían estar incluidos dentro de este producto, como es el caso de los cartílagos y los tendones. En cambio, si compras la carne en la carnicería, verás si la pieza está limpia de ello y que solamente te están sirviendo carne.

Presencia de otras carnes

La ley permite que haya hasta un 1% de trazas de otros tipos de carne distintos a los que se anuncian en el etiquetado dentro de las bandejas de carne picada. Lo sorprendente es que el estudio de la OCU ha demostrado que este porcentaje es mucho más alto. Llegando incluso a ser del 3% en algunas carnes de baja calidad y más baratas, como es el caso del cerdo y el pollo.

¿Qué quiere decir esto? Pues que cuando compramos una bandeja de carne picada de ternera envasada en un supermercado, podemos encontrarnos con que un 3% es de cerdo, que es una carne más barata. Sin embargo, no ocurre al contrario, ya que la ternera es más cara. Es una práctica bastante habitual entre muchas marcas que, de esta forma, ahorran gastos y logran engordar el contenido de la bandeja mezclando la carne principal con productos de peor calidad.

Exceso de grasas

Muchas de las bandejas de carne picada envasadas que podemos ver en las neveras de los supermercados contienen más de un 20% de grasa, lo que quiere decir que no se trata de una carne tan saludable como debería.

Exceso de aditivos

Es habitual que en la carne picada envasada nos encontremos con un gran exceso de aditivos además de la carne, como fibras, almidones y soja. Pero también se han encontrado sulfitos en muchas de las carnes que han sido analizadas, con un porcentaje muy superior al permitido, lo que puede ser causa de reacciones muy adversas para personas que padecen alergias a los mismos.

Y no sólo eso, sino que además, se abusa también de los conservantes y colorantes para conseguir que la carne presente un aspecto más atractivo. De modo que es incluso atractivos cuando está a punto de caducarse y el color natural de la carne debería ser peor. Con lo cual, esto significa que al consumir este tipo de carne estamos poniendo en riesgo una vez más nuestra salud.

 

Así pues, bajo el atractivo aspecto que presentan las bandejas de carne picada envasadas de supermercado, encontramos carnes que han sido maquilladas con colorantes, que cuentan con una dosis bastante lata de grasa, a las que se añaden más aditivos y que, por todo ello, son obviamente de peor calidad. Y, aun así, su precio es muchas veces más elevado que el de las bandejas que se venden en las carnicerías. Con lo cual, no solamente son de baja calidad, sino también caras.

Por eso, en Enmerjosa te animamos a comprar siempre la carne en carnicerías de confianza que cumplan con todas las normas y donde sepas con seguridad lo que te están sirviendo. De esta forma, estarás invirtiendo en salud y en calidad.

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