Los 5 errores más habituales al preparar carne

Los 5 errores más habituales al preparar carne

No hace falta ser un gran cocinero para disfrutar de una buena carne, ni tampoco recurrir a sofisticadas técnicas de cocción o preparar salsas muy eleboradas para complementarla. Muchas veces lo sencillo es igual de bueno o, incluso, mejor. Sin embargo, no siempre resulta fácil se lograr. Y es que, aunque tengamos una materia prima excelente, de nada sivrve si después la textura noe s la adecuada o si no contamos con los utensilios necesarios. Además, es importante tener en cuenta algunos detalles para que la carne quede tierna, jugosa y sabrosa. La cuestión es que, muchas veces, sin darnos cuenta, terminamos cometiendo errores de peso que hacen que el resultado final no sea el que esperábamos y que no podamos disfrutar de la pieza que con tanto esmero hemos comprado en todo su esplendor. Por eso, hoy en Enmerjosa queremos contarte cuáles son los errores más habituales al preparar carne para que puedas evitarlos.

Los 5 errores más habituales al preparar carne

Sacar la carne de la nevera y ponerla directamente en la sartén

Si sacamos la carne de la nevera, a una temperatura fría, y la ponemos directamente en la sartén o en el horno, es posible que no se haga de forma regular. Hay muchas posibilidades de que la carne se haga por fuera, pero que se quede cruda por dentro. El problema es que, al no cocinarse de manera uniforme, será muy complicado que quede jugoso. Por esta razón, es recomendable que saques la carne de la nevera entre 15 y 30 minutos antes de hacerla para que toda la pieza vaya adquiriendo una temperatura ambiental y se cocine bien por todas partes.

Poner sal antes de cocinar

Son muchas las teorías que se han levantado en torno a la sal y sobre cuál es el mejor momento para echarla sobre la carne. Nosotros te recomendamos que no lo hagas antes de cocinarla y que esperes a que ya esté casi hecha. De lo contrario, solamente coneguirás que pierda sus jugos y que se quede más dura y más seca. Además, es aconsejable que la dejes reposar unos minutos después de haberla hecho antes de servirla, ya que los jugos tienden a acumularse en el centro de la pieza y si la cortamos se vertirán al plato en lugar de quedarse en el interior, lo que le restará buena parte del sabor que queremos disfrutar.

No esperar a que la sartén esté caliente

Antes de poner el filete en la sartén, es muy importante que esté bien caliente. Muchas personas no lo hacen y colocan la pieza cuando la sartén está todavía fría, pensando que esto no afectará en nada. Lo cierto es que cuando hacemos esto, es más fácil que la carne se pegue y que quede menos sabrosa y agradable a la hora de comerla. Por eso, la sartén siempre debe estar a una temperatura muy elevada, añadiendo un poco de aceite y esperando hasta que empiece a humear. Solamente cuando el aceite esté muy caliente, echaremos la carne. Tambiéne s recomendable que uses una sartén de la misma medida para evitar que el aceite caliente se acumule en otras zonas de la misma que no están en  contacto con la pieza y se queme. Esto hará que la carne coja mal sabor.

No secar la pieza

Lo ideal es que a la hora de cocinar la carne quede como resultado una fina costra dorada en la superficie. El problema es que si no secamos la pieza antes de hacerla, esto no sucederá debido a la humedad. Este agua puede hervir y convertirse en vapor, lo que impedirá que la carne se selle y que quede dorada. Por eso, es recomendable quitar toda la humedad que podamos antes de ponerla en al sartén. Además, de esta forma, lograremos que el sabor del interior se conserve mucho mejor.

Darle más de una vuelta

Darle más de una vuelta y hacerlo demasiado pronto es un completo error. De esta forma, solamente conseguimos que la carne termine pegándose. Hay que tener en cuenta además que hay piezas que necesitan un tiempo muy concreto para que se cocinen bien por la superficie. Es importante que dejes que se cocine hasta que tome un color dorado intenso u oscuro antes de darle la vuelta. Para comprobar si es el momento, solamente tienes que levantar un poco las esquinas y comprobar que no se pega. Nunca pinches la carne, ya que detendrás el proceso de recirculación del jugo que tiene lugar durante la cocción.

Si quieres darle un punto poco hecho, tienes que cocinarla a fuego fuerte por cada lado, quitándola del fuego antes de que se haga por el interior. Si la prefieres al punto o muy hecha, debes esperar a que se doren ambos lados y después bajar el fuego y dejarla un rato más para que el calor entre en el interior y cocine la carne.

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