¿Qué son los ultraprocesados y por qué son tan perjudiciales?

¿Qué son los ultraprocesados y por qué son tan perjudiciales?

¿Eres capaz de identificar esos alimentos industriales que no aportan nutrientes y que solamente presentan contraindicaciones pero que inundan las estanterías de los supermercados? Aunque creamos que tenemos delante de nosotros comida sana, lo cierto es que contienen ingredientes que, a la larga, son muy perjudiciales para nuestra salud.

¿Qué son los alimentos ultraprocesados?

Los alimentos ultraprocesados son formulaciones industriales que se elaboran a partir de sustancias derivadas de los alimentos o sintetizadas de otras fuentes orgánicas. En la mayor parte de los casos incluyen pocos alimentos enteros o incluso ninguno.

Su mayor atractivo y por lo que cada vez son más consumidos por la sociedad es porque son muy cómodos de consumir, vienen listos para comer y requieren de poca o ninguna preparación culinaria, lo que los consumidores aprecian mucho por disponer de muy poco tiempo para cocinar. De hecho, muchos de ellos están listos para calentar. Además, son extremadamente sabrosos.

El estilo de vida actual demanda alimentos que requiere de cocciones mínimas y que nos liberen del estrés de la vida diaria. Por esta razón, hemos dejado en un segundo plano la cocina tradicional para pasar a consumir alimentos nos que tenemos a nuestra disposición en cualquier parte y que sabemos que nos harán sentir bien. Ahorran tiempo y dinero y tienen un sabor que nos gusta.

El problema es que, aunque muchos pueden presentar la misma apariencia que si los hiciéramos en casa, en su elaboración se utilizan sustancias como aceites, grasas, azúcar y almidones. Algunas de ellas derivadas directamente de los alimentos y otras obtenidas a través de métodos de procesamiento extra, como la hidrólisis de proteínas o la hidrogenación de aceites. Pero además, la mayoría de los ingredientes son aditivos perseverantes, aglutinantes, estabilizadores emulsificantes, aumentadores de volumen, colorantes, resaltadores sensoriales y saborizantes. Por esta razón, saber descifrar etiquetas es fundamental para distinguirlos.

Prácticamente la mayoría de los productos que presentan fechas de caducidad muy largas y que han sido tratados y precocinados son ultraprocesados, básicamente entre el 70 y el 80% de los alimentos que podemos encontrar en el supermercado. Por ejemplo, los caramelos, los snacks dulces y salados, las golosinas, las patatas fritas de bolsa, las pizzas preparadas, las galletas, los palitos de pescado o marisco, los zumos, los batidos, la bollería, los pasteles, los cereales, los lácteos azucarados, las carnes procesadas, los chocolates, las tartas preparadas, las salchichas, los productos precocinados, las salsas, las masas, etc.

¿Por qué es peligroso consumir ultrapsocesados a diario?

Los alimentos ultraprocesados son ricos en aditivos nocivos para nuestra salud y contienen altos niveles de azúcar, sal y grasa saturada. Alimentos de alta densidad energética y escaso valor nutricional, lo que quiere decir que aportan muchas calorías y muy pocos elementos nutritivos.

Además, los expertos han detectado que aumentar un 10% la cantidad de ultraprocesados en nuestra dieta está relacionado con un 12% más de cánceres de distintos tipos. El más habitual es el de mama y los menos significativos el de próstata y el de colon. Según diversos estudios, cuanto más productos de este tipo incluimos en nuestra dieta, más posibilidades hay de padecer cáncer. A lo que hay que sumar que una dieta con un alto contenido de grasas, sal y azúcares aumenta el riesgo de padecer diabetes, obesidad y problemas del corazón.

Aunque no son sanos, si se toman en perqueñas cantidades con otras fuentes de calorías saludables, no tienen por qué suponer un riesgo para nuestra salud. El problema viene cuando los convertimos en la base de nuestra dieta diaria, desplazando el consumo de alimentos frescos o de platos caseros.

¿Cómo diferenciar un alimento ultraprocesado de otro que no lo es?

A la hora de saber si tenemos ante nosotros un alimento ultraprocesado o saludable hay una máxima que siempre funciona, "cuanto menos manipulado esté, menos aditivos tendrá y será menos dañino". Todos aquellos alimentos que vienen sin etiquetar y que se compran a granel, como la verdura, la fruta, la carne o el pescado fresco son mejores que cualquier producto que compremos envasado, que muy posiblemente incluya aditivos y conservantes que no son nada saludables para nuestro organismo.

No obstante, esto no significa que por tomar alimentos que no lleven aditivos, estás llevando una dieta sana y equilibrada. Es de vital importancia que, además de priorizar los alimentos frescos frente a los procesados, sepas encontrar el equilibrio entre nutrientes en cada comida, de manera que proporciones a tu cuerpo lo que necesita.

Eso sí, hay que aprender a distinguir entre los alimentos procesados que, aunque hayan sido manipulados, siguen manteniendo propiedades nutricionales beneficiosas para nuestro organismo, y los ultraprocesados, que arruinan nuestra dieta y, a la larga, pueden provocar graves enfermedades como el cáncer.

Los alimentos procesados o mínimamente procesados no tienen nada que ver con los ultraprocesados. Son alimentos de buena calidad nutricional que han sido tratados mínimamente o cuyo tratamiento mejora sus cualidades. Son, por ejemplo, los pescados, carnes o verduras congeladas, las conservas vegetales, la leche, los quesos artesanos, el aceite de oliva, etc.

 

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